El cáñamo, del latín cannabis, está compuesto por diferentes moléculas conocidas como cannabinoides. Más conocido por el THC y sus efectos psicoactivos, la planta del cáñamo está revelando cada vez más otras moléculas con multitud de beneficios, como el CBD y los menos conocidos CBG y CBN. El CBD, o cannabidiol, es un compuesto químico natural que se encuentra en la planta del cáñamo. A menudo se utiliza por sus supuestas propiedades para el bienestar y la relajación.
A diferencia de su primo más famoso, el THC (tetrahidrocannabinol), el CBD no tiene efectos psicoactivos, lo que significa que no provoca euforia ni estado de embriaguez.
El CBD se utiliza cada vez más por sus posibles propiedades medicinales. Muchas personas lo utilizan para su bienestar o para mejorar su vida cotidiana según sus necesidades, o por la noche para tranquilizarse.
Está disponible en una gran variedad de formas, como aceites de cbd, aceites de cbn, cápsulas, cremas de cbd, cosméticos de cbd o cáñamo, sprays y alimentos y bebidas con infusión de CBD, pero también flores de cbd. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el CBD no está aprobado por la FDA (Food and Drug Administration) para el tratamiento de ninguna enfermedad, y el CBD no es un medicamento.